viernes, 11 de julio de 2008


Y releo cada palabra escrita y me da como sonrisa, se me escapa la mueca curiosa que tímida se asoma en estos días como tos. Resulta que podía dormir la siesta en la mañana, a fuerza de cerrar los ojos y continuar un extraño viaje que me cruzó con un grupo de travestis alemanes en la esquina del Banco Galicia que esta sobre Av.Jauretche a unas pocas cuadras de la estación Rubén Darío y, que por quedarme charlando e indicando donde podían tomar un taxi para ir hasta Corrientes y Juan B. Justo, perdí el último tren que salía de la estación San Martín. Pero la ví pasar a Miranda, y tal vez, en aquel recuerdo con su caminar veloz, como marchando, entre palos de jockey y mochilas cruzadas, toso fuerte. Y doy vuelta la esquina y me encuentro con una chica que me es familiar pero no puedo decir de dónde, y es como un deja vu, porque en verdad ahí había comenzado todo. Mientras dormía cual anaconda aferrada a un domingo 9 de julio se me cerraban los ojos y ahí estaba tratando de alcanzar el 111 para llegar a tiempo a la estación del San Martín y por saludar a esta extraña conocida perdía el colectivo y entonces decidía que lo mejor era tomar Av Jauretche y llegar caminando hasta la estación. A una cuadra de llegar, porque viene el banco Galicia, después esta la casa de deportes y después Baggio que creo que cerró (pero en mi sueño estaba abierto como siempre con todas las piletas, parrillas, hamacas, y casitas para perro relucientes para la venta) y ya ahí cruzando la calle, el puesto de diario y ese palier de pasto sucio que esta como ante sala de la boletería, pero antes de todo eso, en la esquina del Banco Galicia me cruzaba con los travestis alemanes y ya conocen la historia, perdía el tren, y tosía fuerte.

1 comentario:

Pepita dijo...

perder trenes por ayudar a los alemanes y perder bondis para seguir a alguien. Solidar e idealismo?, las calesitas de biagio ya no están, ni las piletas vacías. buen sueño, un poco agitado para un feriado, no?