lunes, 12 de enero de 2009


En verdad el título de este relato viene mal, no es que quiero hablar de alguien aburrido sino más bien del aburrimiento, y más aún, no de cualquier aburrimiento sino de ese que se desarrolla de 9 a 18hs con una hora de almuerzo de 13:30 a 14:30hs. Si será aburrida esa franja horaria que ya no hay .com que pueda complacer tanto tiempo sin nada por hacer. La cuestión es que no es que no hay nada por hacer, es decir, yo tengo miles de cosas para hacer, pero claramente no para hacerlas de 9 a 18hs, o si, pero si las hiciese diría que “me pase la mañana haciendo cosas” o “nos vemos a la noche que a la tarde tengo que hacer unas cosas”, nada que ver con el hacer cosas que plantea la franja horaria de 9 a 18, y no olvidemos esa hora de almuerzo que me la paso nadando a contra corriente. Como ahora, que me hago la que “actualizo unas planillas”, o que “chequeo una info”, pero la verdad es que no tengo ni mails para ver, entonces así se me pasa la mañana, como reina de las ostras, tabulando segundos, y poniéndome desafíos, el nuevo es beber dos botellitas de agua de 500 cm3 durante la mañana y dos durante la tarde, poca veces lo logro, porque me aburro de jugar sola y ya entonces no tomo más agua. Otro de los juegos es esperar a los minutos terminados en siete para meterme en clarín.com, entonces hoy perdí porque entre y siete, y diecisiete, y veintisiete, y a las y treinta y seis ya estaba adentro de nuevo. Qué quieren que haga, es el clarín.com que actualiza cada dos! Fuera de las exageraciones le digo que esto de no tener nada para hacer me vino bien en salubridad porque ya tengo turno para tres médicos, pero quizás uno de ellos termine siendo un psiquiatra, a ver si con un poco de pasta se me va el aburrimiento y se pone más divertida esta milonga del burrero. Durante la tarde suelo hablar con un par de palomas que han puesto huevos en mi ventana, solo ha nacido uno y entonces me entretengo viendo como se hace un bebe de paloma, y entonces me doy cuenta que mejor si el psiquiatra tiene turno para esta semana, no?

martes, 30 de diciembre de 2008


Y la noche se fue en reunión, con pisco cola y rolado a la europea, el viaje fue trivial y fue hermoso. Fue de esos bondis que te tomas y esta buenísimo porque todos querían subirse, y como que cuando sacas el boleto quedan atrás esas viejas tenciones. Como crecimos pienso, ya estamos mas grandes, y si, pero igual que antes no paramos de reírnos, y esta bueno que la familia se agrande, y que vaya y que venga y cuando te sentas a cenar en la mesa alquilada de navidad veas que eso de que “lo primero es la familia” no era tan sólo un clishe de Franschella. Yo hoy me había perdido por la ciudad y cuando llegue a casa encontré mi paradero, no es que se había escondido, estaba medio dormido, pero se me fue el sueño y entonces no quedo otra que darle espacio al intelecto: Cual es el río que divide a Uruguay y Argentina?, carajo! Esa la sabía y era por tortita!, Tortita! Tortita! Tiempo Odol en el aire y tic tac tic tac tic tac, comerse las uñas no mejoraba las cosas pero tomarse un Cuba Libre podía ponerlas más interesantes, y entonces…Desafío!, Desafío!, abajo la manito que la capital de Alaska no es Alaska y chito la boca que el personaje mitológico nórdico que empieza con dos consonantes es Thor. Y ahí si, se armo el cachengue…la bana bananita dolca, la, la, la, Gaudio estaba iluminado y el franchute ya no sabía ni quien era Robespierre, Candela contestaba todo pero no tenía suerte en los dados, una juntaba estrellas, la otra leía y yo me reía porque ya estamos más grandes.

lunes, 22 de diciembre de 2008


Sin perder el paso constante tomo la sortija y ya me he echado a volar y entonces esta historia se comienza ahora, sobre los renglones de las palabras y los márgenes de algunas comas. El otro día entre en cuenta que la inflación había afectado claramente al “me quedo con el vuelto de las compras” de los niños, lo detecte aquella tarde en la que tras mucho tiempo sin hacerlo rechace el vuelto en monedas para aceptar dos chicles, veinticinco centavos cada chicle!!!, no lo podía creer, o si, y me lo imagine con corridas chocolateras a manos de los especuladores del chupetín con chicle o chocolate con sorpresa?, malditos, es como cuando te pregunta ya de grande: Shot o Biznikke? Y para contestar, primero tomas aire, pones cara de “es obvio que…”, y al final elegís a los dos, uno porque esta buenísimo y el otro porque te hace acordar a no se que anécdota de algún tiempo perdido que se viene a tropezar en el momento en que las gomitas buscan alianza dulcera con las bananitas del frasco, tres por diez centavos. Y si no interviene algún alfajor en forma urgente, tendremos que temer lo peor, tomaran el poder las barras de cereal, y hasta corren rumores de alianza con la Vauquita que se jactaba de ser un clásico. Y aumentaran los índices de consumo de chicle cero azúcar sabor menta fresh que pican pero que seguro que mamá tiene alguno en la cartera. Los yummys quedaran para alguna ocasión especial, para un cine o una buena nota. Las golosinas con sorpresa serán la estrategia que los agentes de bolsa diseñaran para compensar la pérdida de ciertos personajes famosos en la línea de colección. Pero vendrán tiempos de alegría y mucho dulzor, cuando Tita y Rodesia vuelvan a estar en stock, no sólo habrá caramelos Holanda, también podremos ver Paragüitas y comer Sugus Confitados!!!, mañanas de muchos mandados, de pequeños vueltos que se olvidan en el bolsillo del pantalón, de tardes diseñando el plan para llegar al kiosco y sin ser sorprendidos escoger una, tan solo una golosina de todo ese montonazos de sabores y colores que me ponen la panza llena y el corazón contento, y me llevan ahora a la heladera a buscar casualmente una Tita, porque ya lo saben, el alfajor Sushard con unos minutos de heladera es lo que debería dominar la tierra, mientras tanto, tenemos a Tita.

lunes, 15 de diciembre de 2008


Podría ser cualquier lugar en el mundo, podría ser el tren que te trae de vuelta, o que te lleva hacia el lugar que quieras, hasta podría ser tu tren. Puede ser que hayas sacado la foto y hasta construido el puente, incluso que estés pensando en demolerlo. Puede ser invierno pero también el comienzo de la primavera. Y del otro lado de la foto puede estar tu casa, o tu castillo. Puede haber un lago, una cascada y una manada de elefantes sonriendo. Puede haber también un camino, o dos, o tres, y también creo que lo de encontrar una ruta nacional podría ser bastante posible. El camino podría ser de tierra pero también de arroz, de color rojo o de todos los colores y entonces también podría ser el otro lado del arco iris y encontrar una canasta llena de monedas de oro o encontrar tan solo una canasta y el otro lado del puente ser una lona rosada donde hacer un pic nic. Puede ser que entonces comas sándwiches de melón y frutas de algún montón. Puede ser que el sol este saliendo y entonces la noche ya se este yendo, pero también puede ser que estuviera lloviendo hasta recién y que las partes verdes fueran el bosque donde se guardan las gotas de lluvia que deciden tropezarse al caer por la ventana que da al lado oeste del puente.

miércoles, 10 de diciembre de 2008


Estoy un poco muy bueno, bueno, regular o malo, la de la escala del uno al diez ya no me convence y creo que ya no estoy para no sabe/ no contesta. Paso el filtro, pero no contesto por mis bienes y si bien mi nivel de satisfacción es alto, creo que me salteo un par de módulos, qué más, ya pasaron 12 minutos y nadie sabe que esto recién empieza. Falta la parrilla, el séptimo atributo fue de maldad, bah, que más da?!, en la próxima, la 103 si no me equivoco, le digo que en verdad el decisor es otro. Bueno tampoco hay que ser tan sincero, al fin y al cabo que soy usuaria. Que suerte, ya paso la frase “para terminar…”, eso quiere decir que se viene el último estimulo, ya no hay más espacio para doble celda y entonces, quiere que incluyamos sus datos para próximos estudios? Muchas gracias por su tiempo.

lunes, 1 de diciembre de 2008


Medialunas dulces y saladas, al sr. Policía no le importó que el molinete fuera para dos. Y qué más, doy la vuelta una vez más, el budín me espera en la otra cuadra junto a los relatos de la noche de carnaval. Las historias de siempre contadas por mosquitos y soldados faraones, hasta el travesti se copo con la flor y hasta los bichos quedaron medio pajarito. La lluvia no nos ahogo, y eso que hubo por dos, trencito de madrugadas largas, y patas cortas, que si era más de una cuadra hasta angina no desaceleraba. Y no me cansa el ring ring matutino, que el domingo está en pañales, que aún nos queda esa fresca, la de la ventana y el arrumaco. Y cuando te das cuenta ya no era California, las veredas eran amplias y amarillas, se podía un domingo sin tropiezos ni melancolías.

domingo, 5 de octubre de 2008


Hoy por la tarde tome el colectivo y decidí pasar una bonita tarde de domingo bajo el sol. Ya en camino comencé a pensar en el buen clima que hacía y de lo lindo que se pone Buenos Aires cuando los árboles florecen y las gentes salen a caminar y andar en bicicleta, reflexione sobre mi estado de ánimo y me dí cuenta que a esas alturas me encontraba gozando de buen humor y que tenía también una buena cuota de energía para emprender cualquier desafío. Toda la gente lucía como yo, y eso me ponía contenta porque todo parecía posible aquella tarde de primavera.
Al pasar por Plaza Italia reflexione acerca de tránsito que había, era lógico que con semejante día autos y peatones hicieran vibrar la Avenida Santa Fe, pero entonces algo ocurrió. Pensé en el chofer del colectivo, pobre tipo, al fin y al cabo él tenía el mismo derecho de disfrutar del sol con su familia y sin embargo ahí estaba maniobrando un domingo alegre para otros. Note también que en ese momento todos podríamos habernos congelado y quedar mirando al cielo con una enorme sonrisa, todos éramos felices, pero también recordé que mañana cruzaría a esa misma gente en el subte y ya no me resultaría ni tan alegre, ni tan feliz. Y mientras el colectivo tomaba Las Heras sentencie entre mis adentro la terrible conclusión: Los días de sol eran la base de toda posibilidad, todo o nada, risa o llanto.
Imagine entonces que el lunes amanecía el cielo despejado y todos recordábamos lo felices que habíamos sido el domingo, todos conmemorábamos las promesas y sueños hechos entre facturas, mate y café con leche, todo eso sucedía el lunes mientras esperábamos el subte, bajábamos del colectivo y anunciaban la cancelación del tren de las siete y quince debido a un suicidio de una estación intermedia. Y entre tanta cosa alguien gritaba bien fuerte, se oía un portazo por el microcentro y los motores se apagaban.
Uno que siempre levantaba la mano consulto al gerente de turno: Hoy lunes, a pesar de las mismas nubes, los mismos soles, no es domingo, mi felicidad no es tal, no existe, exijo una devolución ya mismo. Estaba en garantía, eso me dijeron al entrar a este sitio.
Gerente de turno: Ayer domingo hicimos una pequeña concesión, tantos días de lluvia tenían amargado al personal. Lo pensamos bien, evaluamos una buena estrategia y decidimos que un domingo de sol los haría sentir bien, recobrarían la fe en ustedes mismos hasta el punto de creer que sus sueños son posibles. Sabíamos del riesgo que corríamos, la mínima posibilidad de que creyeran que soñar y sonreír era posible, era un riesgo que debíamos correr para poder aumentar la producción. Como bien sabes amiguito, cuando trabajan contentos, trabajan más y mejor, eso no sucedía hace tiempo, un fin de semana de sol era la opción más económica y efectiva. Creo que nos salió bien.
El que siempre levanta la mano: Se olvidaron de un detalle…
Gerente de turno: No lo creo…
El que siempre levanta la mano: Todos tomaron conciencia de que ayer fue domingo, y si les preguntan hoy que es lo más desean en el mundo dalo por seguro que querrán que sea domingo…
Gerente de turno: pero querrán comprar sus manzanas acarameladas, necesitaran de los lunes para poder tenerlas.
El que siempre levanta la mano: pero sabrán que no es domingo…