martes, 19 de agosto de 2008


Qué te cuento de nuevo si te digo que ya fui y como vengo ni te cuento que el frío éste de este sábado pone todo tan al derecho que los adoquines me enderezan y las ruedas me empujan hasta otros puntos de vista, redondos para no defraudar, e impactar, qué a dónde se ah visto un punto de vista como un globo rojo, que flota y se pretende soñador, pues sí, ahí esta, un punto de vista cristal que gira entre mis dedos que testean la buena calidad y la precisión del ángulo de la mira. Envuelto entre letras milenarias se resguarda este nuevo objeto de adorno que he decidido llamar punto de vista. Sí bueno, claro, uds dirán sería bueno empezar a usarlo, quizás ya es tiempo de despertar las retinas perezosas que se encandilan con sueños y cantos, y poder tener otro punto de vista, uno que me permita dar la vuelta y enredarme, que haga mi camino menos lineal, que me anime, seguiría soñando y cantando, pero sería un tantito más valiente y entonces salirme del laberinto se transformaría en pan comido.